Principales conclusiones
- El precio del oro se ha visto influido por los débiles datos de empleo de EE.UU. y las crecientes expectativas de recortes de tipos de la Reserva Federal.
- Los niveles técnicos clave incluyen el soporte en la SMA de 50 días ($2.360) y la resistencia en $2.480 y $2.500.
- Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio proporcionan un apoyo adicional al oro como activo refugio.
- Los próximos datos económicos de EE.UU., en particular el PMI de servicios del ISM, se seguirán de cerca para determinar la dirección del mercado.
- Los operadores deberían prepararse para una posible volatilidad, ya que es probable que tanto los datos económicos como los acontecimientos geopolíticos afecten a los precios del oro.
Dinámica del mercado y evolución reciente
Los precios del oro han experimentado una mezcla de presiones alcistas y recogida de beneficios en las últimas semanas, impulsados por los datos económicos y las tensiones geopolíticas. El precio del oro experimentó un fuerte repunte, impulsado por unos datos de empleo estadounidenses más débiles de lo esperado y por las crecientes expectativas de recortes de los tipos de interés de la Reserva Federal. Sin embargo, el oro sufrió cierta presión vendedora por debajo del nivel clave de $2.450, lo que refleja la posibilidad de retrocesos a corto plazo.
El informe de nóminas no agrícolas de EE.UU. mostró un débil aumento de 114.000 empleos en julio, muy por debajo de los 175.000 esperados, lo que hizo temer una recesión y acentuó la posibilidad de recortes de tipos por parte de la Reserva Federal. Por otra parte, las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo, especialmente las relacionadas con posibles escaladas entre Israel e Irán, han reforzado el atractivo del oro como activo refugio.
Influencias técnicas y fundamentales
Desde el punto de vista técnico, el oro está rondando niveles de soporte y resistencia cruciales. La media móvil simple (SMA) de 50 días, situada en $2.360, es un punto de apoyo clave, con un soporte adicional en la SMA de 100 días, en torno a $2.324. Al alza, la resistencia se sitúa en $2.480 y el nivel psicológico de $2.500. Al alza, la resistencia se sitúa en $2.480 y el nivel psicológico de $2.500. Una ruptura por encima de estos niveles podría dar lugar a una subida de los precios. Una ruptura por encima de estos niveles podría allanar el camino hacia $2.425 y potencialmente más alto.
Fundamentalmente, el impulso alcista del oro se apoya en las expectativas de recortes de tipos de la Reserva Federal y en la incertidumbre geopolítica. Los recientes comentarios del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, han aumentado las apuestas del mercado sobre un posible recorte de tipos en septiembre, con la herramienta FedWatch de CME indicando una probabilidad 70% de un recorte de 50 puntos básicos. El débil informe de empleo de EE. UU. ha alimentado aún más estas expectativas, lo que ha llevado a un dólar estadounidense más débil y a unos rendimientos del Tesoro más bajos, lo que hace que el oro sea más atractivo.
Además, las continuas tensiones geopolíticas en Oriente Medio siguen apoyando los precios del oro. La situación sigue siendo inestable, y varias naciones han aconsejado a sus ciudadanos que abandonen el Líbano ante el temor de que se extienda el conflicto. Estos riesgos geopolíticos refuerzan el estatus del oro como activo refugio, proporcionando un mayor apoyo a los precios.
De cara al futuro
La semana que viene, los operadores de oro seguirán de cerca los datos económicos de EE.UU., en particular el PMI de servicios del ISM, que se espera que muestre una mejora de 48,8 en junio a 51,0 en julio. Unos datos mejores de lo previsto podrían impulsar al dólar y frenar las subidas del oro. Por el contrario, unos datos más débiles reforzarían las expectativas de recortes de tipos y apoyarían al oro.
Además, los acontecimientos geopolíticos seguirán desempeñando un papel crucial en los movimientos de la cotización del oro. Cualquier escalada de las tensiones en Oriente Próximo podría impulsar aún más la demanda de oro como refugio. Los operadores deben permanecer atentos a la posible volatilidad y estar preparados para movimientos tanto al alza como a la baja de los precios del oro.