Principales conclusiones:
- La tendencia alcista del oro se mantiene intacta, con $2.663 como soporte clave y $2.790 como próximo objetivo de resistencia.
- La demanda de refugio impulsada por los riesgos geopolíticos sigue siendo uno de los principales motores del impulso alcista del oro.
- La atención del mercado se centrará en los datos de inflación de Estados Unidos y en los comentarios de la Reserva Federal para calibrar la probabilidad de una bajada de tipos en diciembre.
Dinámica del mercado y evolución reciente
El oro (XAU/USD) cerró la semana pasada en $2,716, marcando un fuerte repunte con una ganancia de 5,97% impulsada por la demanda de refugio seguro y el cambio en las expectativas de tipos de la Reserva Federal. Las tensiones geopolíticas, en particular la escalada del conflicto entre Rusia y Ucrania, han contribuido significativamente al repunte del oro, añadiendo más de $170 a su valor desde su mínimo de $2.536 en noviembre. Las especulaciones del mercado sobre una posible bajada de tipos de la Reserva Federal en diciembre reforzaron aún más el oro, a pesar de la relativa firmeza del dólar estadounidense.
El movimiento del metal precioso subraya su doble papel de cobertura frente a la incertidumbre y de activo sin rendimiento que prospera en entornos monetarios moderados. Los datos económicos mixtos de EE.UU., que destacan la fortaleza del empleo pero la debilidad del sector manufacturero, también influyeron en el sentimiento, apoyando la subida del oro y limitando las ganancias del dólar.
Influencias técnicas y fundamentales
Desde el punto de vista técnico, el oro se mantiene en una postura alcista tras cerrar por encima del nivel pivote clave de $2.663. Los analistas identifican $2.790 como próximo objetivo de resistencia. En el gráfico diario, el RSI del metal se acerca a la zona de sobrecompra, lo que indica una posible consolidación. Sin embargo, el impulso semanal del oro sigue siendo sólido, ya que continúa cotizando por encima de sus medias móviles de 50 y 200 días, lo que indica que la tendencia alcista general se mantiene intacta.
El repunte del oro se ha visto amplificado por la convergencia de los flujos de activos refugio y el cambio de las expectativas de tipos. El mercado asigna actualmente una probabilidad de 53% a un recorte de tipos de la Fed en diciembre, lo que mantiene el atractivo del metal como alternativa a los activos de renta fija. Sin embargo, con los rendimientos de los bonos y el dólar estadounidense aún elevados, cualquier impulso alcista puede encontrar resistencia intermitente.
En el frente geopolítico, el recrudecimiento del conflicto entre Rusia y Ucrania ha sido un motor importante, ya que el temor a una nueva escalada mantiene en vilo a los inversores. Estos acontecimientos geopolíticos, combinados con las presiones inflacionistas y las inciertas perspectivas de crecimiento mundial, crean un entorno fértil para la fortaleza sostenida del oro.
De cara al futuro
Durante la próxima semana, es probable que el oro consolide sus recientes ganancias, ya que los operadores se centrarán en los próximos datos de inflación de EE.UU. y en los comentarios de la Reserva Federal. Una ruptura por encima de $2,740 podría sentar las bases para una prueba de $2,790, mientras que si no se mantiene por encima de $2,663 podría producirse un retroceso hacia $2,640. El mercado también seguirá de cerca los acontecimientos geopolíticos y su potencial para mantener los flujos de refugio hacia el oro.
Las expectativas de un giro moderado de la Fed, unidas a la posibilidad de que los datos económicos sean más débiles, podrían apoyar aún más el avance del oro. Por el contrario, unos datos estadounidenses mejores de lo esperado o una disminución de las tensiones mundiales podrían moderar su subida.