Principales conclusiones:
- En la actualidad, el oro mantiene el soporte en torno a $2.690, con una resistencia clave en $2.726. Una ruptura de este nivel podría impulsar los precios hacia $2.750 y $2.790. Una ruptura por encima de este nivel podría impulsar los precios hacia $2.750 y $2.790.
- El descenso de la rentabilidad del Tesoro a 10 años ha apoyado al oro, pero el dólar estadounidense sigue siendo un factor limitador para nuevas subidas.
- Las expectativas de inflación y la política de la Reserva Federal siguen siendo fundamentales para el movimiento del oro, con los operadores atentos a las señales de posibles recortes de tipos.
- Las políticas económicas de Trump, en particular los aranceles comerciales y el estímulo fiscal, podrían tener un impacto significativo en la inflación y la dirección política de la Fed, influyendo en los precios del oro.
Dinámica del mercado y evolución reciente
El oro (XAU/USD) se mantuvo relativamente estable, cotizando en torno a $2,703 mientras los operadores se posicionaban de cara a la toma de posesión de Donald Trump. Los cambios políticos que se avecinan, sobre todo en las políticas comercial y fiscal, han añadido incertidumbre al sentimiento del mercado, reforzando el atractivo del oro como refugio seguro. La semana pasada, la evolución de los precios se vio influida por la relajación de los datos de inflación estadounidenses, que reforzaron las expectativas de una postura moderada de la Reserva Federal. Sin embargo, la fortaleza del dólar y la estabilidad de los rendimientos de los bonos del Tesoro impidieron que el oro subiera.
Se espera que las posibles medidas económicas de Trump, incluidos los aranceles propuestos y el gasto en infraestructuras, tengan efectos inflacionistas. Si estas políticas se materializan, podrían desafiar las actuales perspectivas de política monetaria de la Reserva Federal. La reciente estabilidad del oro refleja la postura cautelosa del mercado mientras los operadores esperan más claridad sobre estos acontecimientos.
Influencias técnicas y fundamentales
La estructura técnica del oro sigue siendo constructiva, con un soporte clave en torno a $2,690 y una resistencia en $2,726. Una ruptura por encima del nivel de $2.726 podría abrir la puerta a nuevas subidas hacia $2.750 y posiblemente $2.790. Los indicadores de momentum como el RSI sugieren que el oro cotiza en una zona neutral, ni sobrecomprado ni sobrevendido. El MACD señala un posible cruce alcista, aunque la fuerza del movimiento sigue siendo incierta.
Desde una perspectiva fundamental, la caída de los rendimientos del Tesoro ha servido de apoyo al oro, ya que el rendimiento a 10 años bajó 13 puntos básicos la semana pasada. Este descenso reduce el coste de oportunidad de mantener oro, haciéndolo más atractivo para los inversores. Mientras tanto, el último informe del Índice de Precios de Consumo (IPC) mostró un aumento mensual del 0,2%, lo que refuerza las expectativas de que la inflación se está enfriando. Si la inflación sigue siendo moderada, la Fed podría mostrarse más proclive a recortar los tipos, lo que podría ser alcista para el oro.
La agenda política de Trump introduce una nueva capa de incertidumbre. Los posibles aranceles a las importaciones podrían elevar la inflación, complicando la capacidad de la Fed para recortar los tipos. Además, cualquier medida de estímulo fiscal, como el gasto en infraestructuras y los recortes de impuestos, podría dar lugar a un mayor déficit, lo que históricamente apoya el aumento de los precios del oro como cobertura contra la inestabilidad económica.
De cara al futuro
La próxima semana será crucial, ya que los mercados reaccionarán a la toma de posesión de Trump y a sus primeras declaraciones políticas. Si su administración anuncia un estímulo fiscal agresivo o nuevos aranceles, las expectativas de inflación podrían aumentar, apoyando los precios del oro. Sin embargo, si la Reserva Federal mantiene una postura cautelosa, a la espera de una mayor claridad económica antes de ajustar los tipos de interés, el oro podría permanecer en un rango.
Los inversores también se centrarán en otros datos económicos estadounidenses, como las solicitudes de subsidio por desempleo y los informes sobre el mercado inmobiliario. Unos datos más fuertes de lo esperado podrían presionar al oro al reforzar la fortaleza de la economía estadounidense, mientras que unos datos más débiles podrían proporcionar más apoyo al metal.