Principales conclusiones
- El par sigue bajo presión, rondando niveles de soporte clave.
- Los recortes de tipos del BCE y los débiles datos de la Eurozona contrastan con la firmeza de la Fed, lo que hace bajar al euro.
- La volatilidad de las próximas elecciones estadounidenses y los datos macroeconómicos desempeñarán un papel crucial a la hora de determinar el próximo movimiento del EUR/USD.
Dinámica del mercado y evolución reciente
El par EUR/USD se ha enfrentado recientemente a un aumento de la volatilidad a medida que el dólar estadounidense se fortalece, impulsado tanto por factores geopolíticos como por incertidumbres económicas. A medida que se acercan las elecciones estadounidenses, el dólar ha experimentado una demanda de refugio seguro, mientras que el euro lucha contra unos datos económicos más débiles de la zona euro. Las tensiones geopolíticas y la fluctuación de los precios de las materias primas, en particular los costes energéticos, siguen afectando negativamente al euro.
Influencias técnicas y fundamentales
Desde el punto de vista técnico, el par sigue siendo bajista y cotiza cerca de niveles de soporte cruciales en torno a 1,0790. Si el par rompe por debajo de 1,0760, se esperan nuevos descensos. El Índice de Fuerza Relativa (RSI) se sitúa en 31,79, lo que indica que el par se aproxima a niveles de sobreventa. Esto podría sugerir que si bien el impulso bajista sigue siendo fuerte, la posibilidad de un rebote correctivo puede ocurrir en el corto plazo. Sin embargo, la tendencia sigue siendo negativa a menos que el par pueda superar la EMA de 50 días y mantener el impulso por encima de 1,0900. El euro también se ve presionado por la postura moderada del Banco Central Europeo (BCE), que prevé más recortes de tipos debido a la ralentización de la inflación y el crecimiento.
Fundamentalmente, la economía estadounidense sigue siendo más resistente, con la Reserva Federal equilibrándose entre la reducción de tipos y un crecimiento estable. Esto ha dado ventaja al dólar sobre el euro, ampliando aún más la divergencia política entre la Fed y el BCE. La inflación de la eurozona ha caído hasta el 1,7% interanual, lo que aumenta las expectativas de que continúe la relajación del BCE, mientras que el mercado laboral estadounidense se mantiene fuerte, lo que respalda la postura alcista del dólar.
De cara al futuro
Durante la próxima semana, se publicarán datos clave tanto en la Eurozona como en Estados Unidos. Los datos de inflación de la Eurozona y los informes de ventas minoristas de EE.UU. podrían dictar la dirección del par. Las elecciones estadounidenses, previstas para noviembre, añaden más incertidumbre, lo que probablemente mantendrá al dólar bien sujeto a corto plazo. Si la situación política se volviera más turbulenta, la demanda de dólares podría aumentar aún más, lo que podría empujar al EUR/USD a la baja.