Análisis de Trading para XAUUSD
10/02/2025

Principales conclusiones

  • Los precios del oro han subido hasta $2.904 por onza en medio de la escalada de las tensiones comerciales.
  • Los indicadores técnicos sugieren una perspectiva alcista, con un soporte clave en $2,906 y una resistencia en $2,859.
  • Los factores fundamentales, como la incertidumbre geopolítica y la demanda de los bancos centrales, refuerzan el atractivo del oro.
  • Los analistas prevén la posibilidad de que el oro alcance los $3.000 por onza a corto plazo, aunque la dinámica del mercado justifica un estrecho seguimiento.

Dinámica del mercado y evolución reciente

A partir del 10 de febrero de 2025, los precios del oro han demostrado una trayectoria alcista significativa, alcanzando un máximo intradiario de $2,904 por onza. Este repunte se atribuye en gran medida a la escalada de las tensiones comerciales tras el anuncio del expresidente estadounidense Donald Trump de imponer un arancel de 25% a las importaciones de acero y aluminio, lo que ha aumentado el temor a una guerra comercial mundial. Los inversores están gravitando hacia el oro como activo refugio en medio de estas incertidumbres.

Influencias técnicas y fundamentales

Desde un punto de vista técnico, el oro (XAU/USD) mantiene una postura alcista por encima del punto de pivote en $2.859,59, con una resistencia inmediata identificada en $2.906,90. Un movimiento decisivo por encima de esta resistencia podría allanar el camino para nuevas subidas. Un movimiento decisivo por encima de esta resistencia podría allanar el camino para nuevas ganancias, potencialmente dirigidas al siguiente nivel de resistencia psicológica en $2,925. Por el contrario, una caída por debajo del soporte de $2.859,59 podría desencadenar una presión vendedora que pondría a prueba los siguientes niveles de soporte de $2.834,52 y $2.812,95. La media móvil exponencial (EMA) de 50 días, actualmente en $2.746,85, proporciona un soporte dinámico, reforzando las perspectivas alcistas a corto plazo.

Fundamentalmente, la imposición de nuevos aranceles ha reavivado la preocupación por la estabilidad económica mundial y las posibles presiones inflacionistas. Históricamente, estas condiciones refuerzan el atractivo del oro como cobertura frente a la inflación y la incertidumbre económica. Sin embargo, el fortalecimiento del dólar estadounidense, impulsado por los sólidos datos de empleo -en concreto, la creación de 143.000 puestos de trabajo en enero y una inesperada caída de la tasa de desempleo hasta el 4,0%-, puede moderar la subida del oro, ya que un dólar más fuerte encarece el oro para los tenedores de otras divisas.

De cara al futuro

Los analistas prevén que los precios del oro continúen su impulso alcista, y algunas previsiones apuntan a una posible subida hasta $3.000 por onza a corto plazo. Estas perspectivas se ven respaldadas por las actuales tensiones geopolíticas, las incertidumbres comerciales y la demanda sostenida de los bancos centrales que diversifican sus reservas. Citi Research, por ejemplo, ha revisado su objetivo de precio a corto plazo para el oro a $3.000 por onza, citando estos factores como impulsores clave.

No obstante, los participantes en el mercado deben permanecer atentos, ya que la interacción entre los acontecimientos geopolíticos, las decisiones de política monetaria y los indicadores económicos seguirá influyendo en la trayectoria del oro. Los próximos datos sobre la inflación en Estados Unidos y las comunicaciones de la Reserva Federal serán fundamentales para determinar las expectativas del mercado y, por extensión, los movimientos del precio del oro.