Principales conclusiones
- El EUR/USD se consolida cerca de 1,0850 tras el repunte de la semana pasada.
- La resistencia técnica se sitúa en 1,0850 y el soporte en 1,0800.
- Los datos positivos de la Eurozona apoyan al euro; los datos mixtos de EE.UU. lastran al dólar.
- Las próximas publicaciones económicas y las comunicaciones de los bancos centrales son fundamentales para la dirección futura.
Dinámica del mercado y evolución reciente
Desde el lunes 10 de marzo de 2025, el par EUR/USD cotiza cerca de 1,0850, lo que refleja un periodo de consolidación tras la fuerte subida de la semana pasada. La reciente fortaleza del euro se ha visto reforzada por los indicadores económicos positivos de la Eurozona, en particular el optimista índice Sentix de confianza de los inversores, que ha proporcionado apoyo a la moneda compartida. Por el contrario, el dólar estadounidense ha experimentado una fase de estabilización, con el índice del dólar estadounidense (DXY) cotizando plano mientras los operadores esperan catalizadores adicionales. La caída de los rendimientos del Tesoro estadounidense ha ejercido cierta presión sobre el dólar, pero no la suficiente como para alterar significativamente su trayectoria.
Influencias técnicas y fundamentales
Desde una perspectiva técnica, el EUR/USD está encontrando resistencia en torno al nivel de 1,0850. Una ruptura sostenida por encima de este umbral podría abrir el camino hacia la siguiente resistencia significativa en 1,0900. A la baja, se observa un soporte inmediato cerca de 1,0800, cuya ruptura podría exponer al par a nuevos descensos hacia 1,0750. El Índice de Fuerza Relativa (RSI) se encuentra en territorio neutral, lo que indica un impulso equilibrado sin un claro sesgo direccional.
Fundamentalmente, la resistencia del euro se ve respaldada por unos datos de producción industrial alemana mejores de lo esperado, que indican una actividad económica robusta en la mayor economía de la zona euro. Por el contrario, la economía estadounidense está lidiando con señales contradictorias; mientras que algunos datos sugieren estabilidad, otros indican posibles vientos en contra, lo que contribuye al deslucido comportamiento del dólar. Además, las actuales tensiones comerciales entre Estados Unidos y sus socios comerciales están fomentando la incertidumbre, lo que podría influir en los movimientos de las divisas a corto plazo.
De cara al futuro
Durante la próxima semana, los participantes en el mercado seguirán de cerca las publicaciones económicas clave, incluidas las cifras de ventas minoristas en Estados Unidos y de producción industrial en la Eurozona, para calibrar la fortaleza relativa de ambas economías. Cualquier desviación de las expectativas podría desencadenar volatilidad en el par EUR/USD. Además, los comunicados de los bancos centrales, en particular de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo, serán objeto de escrutinio en busca de perspectivas sobre las futuras orientaciones de la política monetaria. Los inversores también deben permanecer atentos a la evolución de las relaciones comerciales mundiales, ya que la escalada de las tensiones podría afectar al sentimiento de riesgo y, en consecuencia, a los mercados de divisas.