Análisis de Trading para XAUUSD
12/05/2025

Principales conclusiones

  • El oro cayó bruscamente a $3.222,77, rompiendo el soporte de $3.300 en medio de la fortaleza del dólar estadounidense y la mejora del sentimiento de riesgo.

  • La acción del precio está ahora por debajo de la SMA de 20 días y acercándose al soporte inferior de la Banda de Bollinger en $3,191.

  • El RSI ha caído hasta 48, lo que indica un debilitamiento del impulso alcista.

  • El soporte crítico se sitúa en $3.211; una ruptura podría exponer el nivel de $3.100.

  • Todas las miradas están puestas en los datos del IPC estadounidense y en los comentarios de la Fed de esta semana en busca de posibles catalizadores.

Dinámica del mercado y evolución reciente

Los precios del oro se desplomaron al comienzo de la semana, y el par XAU/USD al contado cedió más de 3% en una sola sesión para cerrar en torno a $3.222,77, prolongando el retroceso bajista de la semana pasada. El movimiento se produjo tras el optimismo en torno a la evolución del comercio entre EE.UU. y China, que redujo el apetito por activos refugio. Al mismo tiempo, el fortalecimiento del dólar estadounidense ejerció una presión adicional, encareciendo el oro para los compradores internacionales.

Este cambio en el sentimiento rompió por debajo del soporte psicológico clave de $3.300, lo que marca un desarrollo técnico significativo. También hay que tener en cuenta que las condiciones macroeconómicas más generales, incluida la expectación en torno a los próximos datos de inflación de EE. UU. y los comentarios de la Fed, mantienen a los operadores cautos de cara a mediados de mes.

Influencias técnicas y fundamentales

En el gráfico diario, el oro ha caído por debajo de la media móvil simple (SMA) de 20 días y está poniendo a prueba la línea media de las Bandas de Bollinger, ahora situada en torno a $3.314,25. La acción del precio por debajo de este nivel sugiere un creciente riesgo a la baja. La banda inferior de Bollinger, cerca de $3.191,63, podría actuar como próximo soporte si el impulso continúa hacia el sur.

El Índice de Fuerza Relativa (RSI 14) está ahora en 48, una zona neutral pero con inclinación bajista. Ha caído por debajo de la marca de 50 por primera vez en más de un mes, lo que sugiere que el impulso alcista está disminuyendo. Esto se alinea con una tendencia de debilitamiento en la estructura de precios, donde se están formando máximos más bajos a pesar de los fuertes repuntes anteriores.

El soporte clave se sitúa en torno a $3.211, que fue el mínimo de la sesión y coincide con una zona de consolidación anterior de principios de abril. Una ruptura decisiva de esta zona podría exponer al oro a una nueva caída hacia el rango $3.150-3.100.

Desde el punto de vista fundamental, la publicación esta semana del índice de precios al consumo (IPC) en Estados Unidos podría ser fundamental. Una lectura por encima de lo esperado probablemente aumentaría las expectativas de tipos de interés altos y prolongados, lo que perjudicaría aún más a los activos sin rendimiento, como el oro. Mientras tanto, los portavoces de la Reserva Federal podrían echar más leña al fuego si mantienen una postura de línea dura.

La estabilidad geopolítica en el Pacífico, en particular la mejora de las relaciones entre Estados Unidos y China, sigue mermando la demanda de oro. Sin embargo, cualquier recrudecimiento de las tensiones o una debilidad económica sorpresiva podrían reactivar rápidamente las compras de refugio.

De cara al futuro

Se espera que la próxima semana sea decisiva para la trayectoria del oro a corto plazo. Si el precio se mantiene por encima de $3.211, es posible un rebote hacia la zona de $3.300-3.330, pero los datos técnicos muestran que los osos tienen actualmente la sartén por el mango. Un cierre por debajo de $3.191 podría ser la señal para una corrección más amplia hasta la marca de $3.100.

Los operadores deberían estar muy atentos a los datos de inflación de EE.UU. del miércoles y a cualquier orientación futura de los funcionarios de la Fed. La volatilidad podría dispararse, especialmente si los datos se desvían de las expectativas.

Hasta entonces, los indicadores de impulso y la acción de los precios están alineados para sugerir que el oro puede permanecer bajo presión a menos que un fuerte catalizador invierta el actual sentimiento del mercado.