Principales conclusiones
- Los precios del oro han atraído a los compradores en medio de las esperanzas de recorte de tipos de la Fed y los flujos de refugio.
- La postura agresiva de la Reserva Federal contrasta con las expectativas del mercado de dos recortes de tipos este año.
- Las tensiones geopolíticas y la incertidumbre política en Europa respaldan al oro como activo refugio.
- El soporte técnico del oro se sitúa en torno a $2.312, con una resistencia cercana a $2.341-2.342.
- Los próximos datos económicos de EE.UU., incluidos el PIB final del primer trimestre y el IPC subyacente, serán cruciales para conformar el sentimiento del mercado y las expectativas de la política monetaria de la Reserva Federal.
Dinámica del mercado y evolución reciente
Los precios del oro han vuelto a suscitar el interés de los compradores ante las esperanzas de recortes de tipos de la Reserva Federal y los flujos de activos refugio. A pesar de la postura de línea dura de la Fed, que sugirió un único recorte de tipos en 2024, los mercados siguen valorando la posibilidad de dos recortes este año debido a los signos de relajación de las presiones inflacionistas. Esta expectativa ha pesado sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU., proporcionando cierto apoyo al oro. Además, las tensiones geopolíticas y la incertidumbre política en Europa han contribuido a suavizar el tono de los riesgos, lo que apoya aún más al oro como activo refugio.
Influencias técnicas y fundamentales
Desde un punto de vista técnico, los precios del oro experimentaron recientemente una ruptura fallida a través de la resistencia de la media móvil simple (SMA) de 50 días. El posterior descenso se estancó cerca del soporte de la línea de tendencia ascendente de hace dos semanas en torno a $2,312, que ahora sirve como punto crucial. Los osciladores del gráfico diario han comenzado a situarse en territorio negativo, lo que indica una posible vulnerabilidad a nuevos descensos. Una ruptura convincente por debajo de este soporte podría empujar los precios del oro por debajo de la marca de $2.300, volviendo a probar potencialmente el mínimo mensual en torno a $2.285 y exponiendo el soporte de la SMA de 100 días cerca de $2.247-2.246.
Al alza, la resistencia inmediata se sitúa cerca de la SMA de 50 días en $2,341-2,342, con resistencia adicional en torno a $2,368-2,369. Una fuerza sostenida por encima de este nivel podría elevar el oro hacia la barrera intermedia de $2.387-2.388 y, potencialmente, hacia la marca de $2.400. Una ruptura por encima de $2.400 anularía las perspectivas negativas a corto plazo y apuntaría de nuevo hacia el máximo histórico en torno a $2.450.
Fundamentalmente, el oro se ve influido por las señales contradictorias de la Reserva Federal. Algunos funcionarios han indicado que podría ser apropiado un único recorte de tipos para finales de año, mientras que otros insisten en la necesidad de disponer de más datos. Esta incertidumbre, combinada con los sólidos datos económicos estadounidenses, ha mantenido en vilo a los participantes en el mercado. Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y la incertidumbre política en Europa, sobre todo ante las próximas elecciones, también han servido de apoyo al oro como activo refugio. Los problemas económicos de China, como la ralentización de la producción industrial, han contribuido al sentimiento de aversión al riesgo, lo que ha apuntalado aún más los precios del oro.
De cara al futuro
La semana que viene, los principales informes económicos de EE.UU., incluidos el dato final del PIB del primer trimestre y el índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE), serán objeto de un estrecho seguimiento. Estos informes, junto con varios oradores de la Reserva Federal, podrían influir significativamente en la cotización del oro. Los operadores deberían prestar atención a las señales sobre el crecimiento económico, la inflación y los posibles cambios en la política monetaria. El PCE básico, en particular, será fundamental para determinar la política de la Reserva Federal y la confianza del mercado.