Principales conclusiones
- Debilitamiento del impulso: EUR/USD operando cerca de 1.1570 con deterioro técnico mostrando RSI en 45.53 (por debajo de 50 neutral) y MACD en 0.00007 con divergencia negativa formándose, indicando vendedores ganando control.
- Situación técnica bajista: El RSI por debajo de 50 indica un sesgo bajista, mientras que el MACD cerca de cero con la línea de señal en -0,00356 sugiere un desvanecimiento del impulso y un posible cruce bajista inminente. Precio en la MA de 5 días (1,1567) con soporte de la MA de 50 días en 1,1535.
- Barreras de resistencia: Resistencia inmediata en 1,1590-1,1600, luego 1,1620, 1,1650 y 1,1680. El nivel crítico de 1,1686 debe romperse para cambiar el impulso alcista y apuntar a 1,1700+.
- Niveles de apoyo: Soporte clave en 1,1540-1,1550, con un suelo crítico en 1,1500-1,1505. Una ruptura por debajo de 1,1500 apunta a 1,1420-1,1440, y luego a 1,1391 (mínimo de agosto).
- Divergencia política: El BCE se mantiene en 2,00% por tercera reunión consecutiva frente a la activa relajación de la Fed (4,00-4,25%), con 66% de probabilidad de recorte en diciembre pese a la cautela de Powell.
- Resistencia de la eurozona: PIB del 3T +1,3% interanual, inflación estable en 2,2%, lo que permite al BCE ser paciente. Los mercados valoran en 45% la probabilidad de recortes de tipos de aquí a septiembre de 2026.
- Debilidad de EE.UU.: La confianza de los consumidores en 50,3 (mínimo de 3,5 años), los despidos de octubre +183,1%, los empleos de agosto +22.000 apoyan los argumentos a favor de la relajación de la Fed a pesar del apagón de datos del Gobierno.
- Impacto del cierre: El cierre histórico del Gobierno estadounidense crea un vacío de datos que complica las decisiones de la Reserva Federal. La resolución podría desencadenar la volatilidad, ya que el retraso en la publicación de datos obliga al mercado a reevaluarlos.
- Estrategia de negociación: Vigilar el soporte 1,1540-1,1550 por el riesgo de ruptura; el sesgo a corto plazo favorece la caída probando 1,1500. La resistencia se sitúa en 1,1590-1,1600. El IPC del jueves es el catalizador clave.
- Perspectivas Probabilidades: El escenario base (50%) pone a prueba el soporte de 1,1500-1,1520 con consolidación. El escenario bajista (30%) tiene como objetivo 1,1420-1,1440 si se rompe por debajo de 1,1500. El escenario alcista (20%) necesita superar 1,1600 para alcanzar 1,1650-1,1680.
Dinámica del mercado y evolución reciente
El euro cotiza cerca de 1,1570 tras un mes de octubre complicado en el que el par retrocedió 1,67% a pesar de un estrecho rango mensual de 257 pips. El par de divisas cerró la semana anterior con modestas ganancias cerca de 1,1580, pero desde entonces se ha deslizado hacia 1,1570 tras probar 1,1468, su nivel más bajo en más de tres meses. Aunque el par defendió con éxito el soporte de 1,1542, los alcistas han tenido dificultades para recuperar la barrera psicológica de 1,1600, lo que refleja los persistentes vientos en contra derivados de la renovada fortaleza del dólar y el debilitamiento del impulso técnico.
La trayectoria del euro cambió a mediados de octubre tras cotizar cerca de 1,1730 cuando la Reserva Federal anunció su recorte de tipos de octubre. Los duros comentarios del presidente Powell sobre la incertidumbre política de diciembre desencadenaron un brusco cambio de tendencia, con el EUR/USD cayendo a través de múltiples niveles de soporte. La cotización actual en torno a 1,1570 representa una coyuntura crítica en la que el deterioro técnico se une a la divergencia política fundamental, creando un entorno de rango limitado entre 1,1500 y 1,1700 que ha persistido durante los primeros días de noviembre.
Influencias técnicas y fundamentales
Los indicadores técnicos pintan un panorama bajista con el Índice de Fuerza Relativa en 45,53, cayendo por debajo del nivel neutral de 50 e indicando que los vendedores han ganado el control. El MACD se sitúa en 0,00007, apenas positivo pero con divergencia negativa con la línea de señal en -0,00356 y el histograma en -0,00349, lo que sugiere que el impulso se está deteriorando y que un cruce bajista podría ser inminente. La media móvil de 5 días en 1,1567 se sitúa en los niveles de precios actuales, mientras que la media móvil de 50 días en 1,1535 proporciona soporte por debajo.
Los niveles de soporte están claramente definidos en 1,1542, seguidos de 1,1530 y la zona psicológicamente significativa de 1,1500. La resistencia se sitúa en 1,1590 y luego en 1,1600, con barreras más importantes en 1,1650 y 1,1680. El análisis de Fibonacci identifica 1,1686 como un nivel de resistencia crítico que debe superarse para confirmar la fortaleza del euro. Por debajo, la zona de 1,1500-1,1505 representa un soporte clave, con una ruptura dirigida a 1,1420-1,1440.
En cuanto a los fundamentales, predomina la divergencia política. El BCE mantuvo su tipo de depósito en el 2,00% por tercera reunión consecutiva en octubre, y la presidenta Lagarde declaró que el banco está “en un buen lugar”. Los mercados valoran en sólo 45% la probabilidad de recortes de tipos de aquí a septiembre de 2026. Esto contrasta fuertemente con el activo ciclo de flexibilización de la Reserva Federal, con recortes de un cuarto de punto en septiembre y octubre hasta el 4,00-4,25%, con 66% de probabilidad de otra reducción en diciembre.
La debilidad de los datos estadounidenses respalda la relajación de la Reserva Federal: 22.000 puestos de trabajo añadidos en agosto, despidos corporativos en octubre 183,1%, y el sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan cayendo a 50,3. El actual cierre del gobierno estadounidense crea un vacío de datos que complica las decisiones monetarias. Los indicadores fundamentales de la Eurozona muestran resistencia, con un aumento interanual del PIB en el 3T de 1,3% y una inflación anclada en 2,2%, aunque la incertidumbre política en Francia y Alemania atenúa el optimismo. Los patrones estacionales favorecen la fortaleza del euro en diciembre, el mes históricamente más débil para el dólar, con caídas medias del DXY de 0,56%.
De cara al futuro
Los datos del IPC estadounidense del jueves representan el principal catalizador de la semana, con los mercados escrutando si el obstinado nivel de inflación del 3,0% muestra signos de enfriamiento que justifiquen la continuidad de la relajación de la Fed. La posible resolución del cierre del Gobierno añade imprevisibilidad, con medidas del Senado que avanzan el lunes y que podrían desencadenar retrasos en los datos económicos.
Con el RSI por debajo de 50 y el MACD mostrando divergencia negativa, el impulso técnico favorece la presión bajista hacia la zona de soporte de 1,1540-1,1500. Sin embargo, el par se mantiene en un rango entre estos niveles y la resistencia de 1,1600, con los vendedores activos por encima de 1,1580 y los compradores defendiendo 1,1550.
El escenario base (probabilidad 50%) prevé una prueba del soporte de 1,1500-1,1520 antes de una posible estabilización, con una consolidación continuada dentro de 1,1500-1,1600 hasta mediados de noviembre. El escenario bajista (30%) prevé una ruptura por debajo de 1,1500, apuntando a 1,1420-1,1440, desencadenada por unos datos estadounidenses sólidos o una fortaleza sostenida del dólar a medida que se acelera el deterioro técnico. El escenario alcista (20%) requiere una ruptura decisiva por encima de 1,1600-1,1620, con el objetivo de 1,1650-1,1680, pero se enfrenta a vientos en contra por el debilitamiento del impulso y necesita catalizadores fuertes como una inflación débil en EE.UU. o comentarios pesimistas de la Fed para materializarse.