Principales conclusiones
- El oro alcanzó un récord de $3.500, impulsado por el temor a la inestabilidad económica y la política de la Reserva Federal.
- El RSI cerca de 78 indica condiciones de sobrecompra, aumentando las posibilidades de una corrección a corto plazo.
- Las zonas de soporte se sitúan en $3,425, y $3,357.
- Los niveles de resistencia actualizados son $3,515, $3,530 y, potencialmente, $3,575.
- Sesgo alcista continuado a menos que las sorpresas macroeconómicas o relacionadas con la Fed alteren el sentimiento actual.
Desde el 22 de abril de 2025, el oro (XAU/USD) continúa su impresionante rally, alcanzando un nuevo máximo histórico de $3.500 por onza antes de experimentar un leve retroceso. Este explosivo movimiento refleja una mayor demanda de activos refugio por parte de los inversores, impulsada por la creciente incertidumbre geopolítica y la creciente preocupación por la estabilidad de la política monetaria estadounidense.
Dinámica del mercado y evolución reciente
El repunte del oro ha sido extraordinario. Desde principios de año, el metal amarillo ha subido más de 25%, atrayendo el interés tanto de instituciones como de particulares. En el centro de este repunte está el temor a una posible ralentización de la economía estadounidense, con datos recientes que sugieren una probabilidad de recesión de casi 45% en los próximos meses. La renta variable mundial sigue volátil, mientras que el índice del dólar estadounidense se ha suavizado, impulsando aún más al oro al alza.
Echando más leña al fuego, los bancos centrales -en particular China- han aumentado significativamente sus compras de lingotes, lo que indica un alejamiento estratégico de las reservas fiduciarias en medio de la creciente inflación mundial. La combinación de la acumulación de los bancos centrales, las expectativas moderadas de la Fed y la inestabilidad macroeconómica mundial ha creado un potente telón de fondo alcista para el oro.
Influencias técnicas y fundamentales
Técnicamente, el oro superó la resistencia psicológica de $3.450 y alcanzó $3.500, un nuevo máximo histórico. El movimiento se vio apoyado por el impulso alcista, pero ahora el Índice de Fuerza Relativa (RSI) en el gráfico diario se sitúa en torno a 78, firmemente en territorio de sobrecompra. Esto sugiere que un retroceso o consolidación lateral puede ser inminente antes de otro tramo al alza.
Los niveles de soporte clave se sitúan ahora en $3.425, con un soporte estructural más fuerte en $3.357. La resistencia, por el contrario, se ha desplazado al alza. Por otra parte, la resistencia se ha desplazado hacia arriba. Cabe esperar una presión inmediata en torno a $3,515, seguido de $3,530. Si los alcistas mantienen el control, una ruptura por encima de estos niveles podría abrir el camino hacia $3.575 a corto plazo.
Fundamentalmente, el repunte del oro está siendo impulsado por una tormenta perfecta: El recrudecimiento de las disputas comerciales en Estados Unidos, los nuevos rumores sobre una posible destitución de la presidenta de la Reserva Federal y la especulación de que el banco central podría recortar los tipos varias veces en 2025. Estos acontecimientos no sólo disminuyen la confianza en el dólar, sino que también elevan la demanda de activos reales como el oro.
De cara al futuro
El tono general sigue siendo alcista para el oro, pero con una salvedad. Los mercados están muy sesgados hacia un sentimiento de refugio seguro, y cualquier signo de relajación de las tensiones o de sorprendentes cambios de postura de la Reserva Federal podría desencadenar una recogida de beneficios. Los datos técnicos de sobrecompra también sugieren que una corrección no sería insalubre, incluso podría proporcionar un mejor punto de entrada para los alcistas marginados.
Todas las miradas estarán puestas en las cifras del PIB estadounidense, los datos de empleo y cualquier comentario de la Fed en los próximos días. Estos catalizadores probablemente definirán si el oro mantiene la altitud por encima de $3,500 o se toma un respiro antes de hacer su próximo movimiento.