Principales conclusiones
- Se espera que el oro oscile entre el soporte de $3.340 y la resistencia de $3.400 a menos que surjan nuevos catalizadores.
- Los soportes clave son la SMA de 21 días ($3,351) y el suelo del canal descendente ($3,322). La resistencia se sitúa en la EMA de 50 días (~ $3.377) y en el número redondo $3.400.
- Las señales alcistas y la fortaleza sostenida del USD podrían limitar las subidas; los tonos moderados podrían abrir subidas.
- Cualquier escalada -especialmente las que afectan a las rutas del petróleo- puede desencadenar una repentina demanda de lingotes.
- Citi prevé una consolidación entre $3.100 y $3.500, con un posible deslizamiento por debajo de $3.000 a finales de 2025 si prevalece el optimismo sobre el crecimiento mundial.
Dinámica del mercado y evolución reciente
El oro abrió la semana con fuertes oscilaciones impulsadas por la escalada de la ansiedad geopolítica, especialmente tras los ataques estadounidenses a las instalaciones nucleares iraníes y la implicación directa del presidente Trump en el conflicto entre Israel e Irán. Estas tensiones elevaron inicialmente al oro hasta probar el nivel de $3.400 antes de que la recogida de beneficios hiciera retroceder los precios cerca de la zona de $3.350-$3.360. La persistente aversión al riesgo mantuvo el lingote bien sostenido, aun cuando el fortalecimiento del dólar estadounidense y la resistencia del entorno de rendimientos lastraron su atractivo como activo sin rendimientos.
Durante la semana pasada, el oro al contado cotizó generalmente en la banda de $3.340 a $3.400. La volatilidad intradía ha sido notable, con máximos en torno a $3.375-$3.380 y mínimos justo por encima de $3.340. La banda de fluctuación refleja el tira y afloja entre los flujos de refugio seguro y el dólar y los tipos de interés. El rango de negociación refleja el tira y afloja entre los flujos de refugio seguro y los vientos en contra del dólar y los rendimientos.
Influencias técnicas y fundamentales
Desde el punto de vista técnico, el oro está poniendo a prueba varios niveles fundamentales. La media móvil simple de 21 días, en torno a $3,351, actuó como soporte inmediato y ayudó a frenar su caída. Las recientes rupturas de las EMA de 200 y 50 días, cerca de $3.357 y $3.377, indicaron una tendencia bajista a corto plazo. Osciladores como el RSI se han debilitado desde territorio alcista, rondando mediados de los 50, lo que sugiere una pérdida de impulso alcista.
Niveles de soporte a vigilar:
● $3,340, la base de la gama de esta semana
● $3,322–$3,323que representa el suelo de un canal de tendencia descendente
● $3,300el pivote clave, donde una extensión por debajo podría invitar a correcciones más profundas.
Al alza, la resistencia reside en:
● $3,377-3,380la confluencia de la EMA de 50 días y el techo del canal
● $3,400nivel psicológico superado por los vendedores esta semana
● $3,434-3,435el próximo obstáculo hacia los recientes máximos de dos meses
Fundamentalmente, la trayectoria del oro sigue anclada entre la retórica de línea dura de la Reserva Federal -donde el banco central sólo señaló una relajación gradual- y las perturbaciones externas. Los funcionarios de la Fed han previsto dos recortes de tipos este año, pero han destacado los riesgos inflacionistas asociados a los aranceles. Mientras tanto, las previsiones a medio plazo de Citi sitúan el oro en la horquilla $2.800-$3.300 a finales de 2025, impulsado por la mejora del crecimiento mundial y el debilitamiento de la demanda de inversión.
Los conflictos geopolíticos -los ataques entre Estados Unidos e Irán, las amenazas de este país de cerrar el estrecho de Ormuz y los intercambios transfronterizos- siguen siendo poderosos desencadenantes de entradas de capital refugio. Los analistas predicen que la plata y el platino también se están subiendo a la misma ola en un contexto de escasez de oferta.
De cara al futuro
De cara a la próxima semana, el oro se enfrenta a un acto de equilibrio. Por un lado, la publicación de datos macroeconómicos -sobre todo los índices PMI de EE.UU. y los comentarios de la Reserva Federal- podría influir decisivamente en la confianza. Entre los factores alcistas estarían los estallidos geopolíticos (por ejemplo, nuevas huelgas o amenazas a las rutas de transporte de petróleo), una postura pesimista de la Reserva Federal o la debilidad del dólar.
Por el contrario, las señales de enfriamiento de las tensiones sin nuevos catalizadores podrían favorecer una consolidación lateral o una ruptura bajista, especialmente si el oro no logra mantenerse por encima de $3.340 y se desliza hacia la zona de $3.300. Una ruptura sostenida por debajo de la SMA de 100 horas o de la base del canal descendente podría abrir la puerta a más caídas.
Por el lado positivo, si los índices PMI mundiales se sitúan por debajo de la media y los bancos centrales emiten señales moderadas, un impulso por encima de $3,377 validaría las configuraciones alcistas. La superación de $3.400 podría generar un impulso hacia $3.434-$3.452. A medio plazo, el rango de previsión de Citi implica una eventual caída por debajo de $3.300, pero no antes de que estas fuerzas geopolíticas y técnicas actúen plenamente.