Principales conclusiones
- El par EUR/USD cotiza a 1,1694, rebotando desde mínimos recientes cercanos a 1,1620, mientras intenta estabilizarse dentro de su rango de consolidación.
- La divergencia de políticas sigue siendo el tema clave: El BCE se mantiene en el 2,00% con la inflación de la zona euro en el objetivo (2,0%), mientras que la Reserva Federal se sitúa en el 3,50%-3,75% con una prudente tendencia a la relajación.
- El RSI en 49,82 indica un impulso neutral, lo que sugiere que el par podría moverse en cualquier dirección en función de los catalizadores de esta semana.
- Soporte clave: 1,1620-1,1650 (inmediato), 1,1550 y 1,1500 (psicológico importante); Resistencia: 1,1750, 1,1800 (zona crítica de doble techo).
- La publicación del IPC estadounidense del martes es el principal catalizador; una lectura por encima del 0,3% podría fortalecer al dólar, mientras que unos datos más flojos podrían apoyar al euro.
- Las perspectivas a medio plazo siguen siendo constructivas hacia 1,20 a mediados de 2026, pero a corto plazo favorecen la negociación en un rango entre 1,1600-1,1800.
El euro entra en la segunda semana bursátil completa de 2026 intentando estabilizarse, con el EUR/USD cotizando en torno a 1,1694 tras retroceder desde la zona de resistencia de 1,1800 que ha limitado las ganancias en múltiples ocasiones. A pesar de registrar un impresionante avance de 13% en 2025, la moneda única ha luchado por extender el impulso en el nuevo año, ya que las expectativas divergentes de los bancos centrales dan forma a las perspectivas a corto plazo.
Dinámica del mercado y evolución reciente
El par EUR/USD está mostrando signos de estabilización tras caer desde la barrera psicológica de 1,1800 que definía el límite superior del rango reciente. El par cayó a mínimos cerca de 1,1620 antes de encontrar soporte y rebotar hacia 1,1700, lo que sugiere que los compradores están defendiendo niveles técnicos clave.
La divergencia entre la Reserva Federal y el Banco Central Europeo se ha convertido en un tema dominante en la evolución de los precios. Mientras que la Reserva Federal aplicó su tercer recorte de 25 puntos básicos de 2025 en diciembre, situando la horquilla de los fondos federales en 3,50%-3,75%, el BCE ha optado por mantener sin cambios su tipo de depósito en 2,00% por cuarta reunión consecutiva. Esta división de políticas refleja condiciones económicas fundamentalmente diferentes, ya que la Reserva Federal sigue trabajando para reducir la inflación desde niveles elevados, mientras que la inflación de la zona euro ya ha vuelto al objetivo del BCE del 2,0%.
Los datos de empleo estadounidenses de la semana pasada añadieron complejidad a las perspectivas. Las nóminas no agrícolas de diciembre se situaron en sólo 50.000, por debajo de las expectativas de 60.000, aunque la tasa de desempleo bajó al 4,4%. Las señales mixtas sugieren un mercado laboral que sigue resistiendo sin sobrecalentarse, lo que refuerza las expectativas de que la Reserva Federal mantendrá un enfoque cauteloso respecto a una mayor relajación. Los mercados asignan actualmente una probabilidad de 84% a que los tipos se mantengan sin cambios en la reunión del FOMC de los días 28 y 29 de enero.
En la eurozona, los datos de inflación de diciembre confirmaron que las presiones sobre los precios siguen normalizándose. El IPC general se redujo hasta el 2,0% interanual, cumpliendo el objetivo del BCE, mientras que la inflación subyacente cayó hasta el 2,3%, su lectura más baja desde agosto. En este contexto, el BCE tiene poca urgencia en ajustar su política monetaria, y los mercados estiman en 97% la probabilidad de que los tipos se mantengan sin cambios en la reunión del 5 de febrero.
Los factores geopolíticos han añadido una capa adicional de apoyo para el dólar. La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses desencadenó flujos de refugio seguro hacia el billete verde, mientras que las tensiones en torno a Groenlandia y la incertidumbre más amplia de la política comercial siguen influyendo en el sentimiento de riesgo.
Influencias técnicas y fundamentales
Desde un punto de vista técnico, el par EUR/USD se encuentra en una coyuntura crucial tras rebotar desde mínimos recientes. En el gráfico diario, el par se mantiene dentro del rango de consolidación más amplio que ha definido la acción del precio desde mediados de 2025, cotizando entre aproximadamente 1,1500 a la baja y 1,2000 en el extremo superior, con la actividad reciente concentrada en la banda de 1,1600-1,1800.
El índice de fuerza relativa (14) se sitúa en 49,82, lo que indica un impulso neutral. Esta lectura sugiere que el par no está ni sobrecomprado ni sobrevendido, dejando espacio para el movimiento en cualquier dirección en función de los catalizadores entrantes. La posición del RSI cerca de la línea media de 50 refleja la actual fase de consolidación tras el retroceso desde 1,1800.
Las medias móviles exponenciales de 50 y 25 semanas siguen proporcionando soporte subyacente, y el par cotiza ligeramente por encima de estos niveles dinámicos. Esta alineación sugiere que la tendencia alcista más amplia desde 2025 sigue técnicamente intacta a pesar del reciente retroceso correctivo.
Los niveles de soporte clave a vigilar esta semana incluyen 1,1620-1,1650, que ha actuado como zona de demanda en las últimas sesiones. Por debajo, la zona de 1,1550 proporciona un colchón adicional antes del principal soporte psicológico de 1,1500. Una ruptura sostenida por debajo de 1,1500 señalaría un cambio más significativo en la estructura técnica.
Por el lado de la resistencia, la zona de 1,1750-1,1800 representa la barrera inmediata que los toros deben superar para reavivar el impulso alcista. El par ha formado lo que parece ser un patrón de doble techo en 1,1800 con un escote en torno a 1,1466, lo que sugiere precaución si este patrón se mantiene. Un movimiento por encima de 1,1800 invalidaría la formación bajista y abriría el camino hacia 1,1900-1,2000.
El calendario económico de esta semana presenta varios catalizadores potenciales. El martes se publicará el IPC de EE.UU., que se espera que se sitúe en 0,35% intermensual y en torno a 2,7% anual. Una lectura por encima de 0,3% podría reforzar la postura cautelosa de la Fed y proporcionar apoyo al dólar, mientras que un dato más suave por debajo de 0,2% probablemente beneficiaría al euro al reavivar las expectativas de recorte de tipos.
De cara al futuro
Las perspectivas para el EUR/USD esta semana son equilibradas, con una lectura neutral del RSI que refleja incertidumbre sobre la dirección a corto plazo. Las proyecciones de precios sugieren que el par podría seguir consolidándose dentro del rango 1,1600-1,1800 a la espera de señales más claras de los datos de inflación de esta semana.
Los analistas prevén que el EUR/USD mantenga una tendencia lateral hasta el primer trimestre de 2026, y que el par cotice probablemente entre 1,1500 y 1,1800 mientras los mercados asimilan el tema de la divergencia política. La opinión de consenso apunta a una apreciación gradual hacia 1,20 a mediados de año, supeditada a la continuidad de la relajación de la Fed y a unas condiciones económicas estables en la zona del euro.
La próxima reunión del BCE, el 5 de febrero, y la decisión de la Reserva Federal, los días 28 y 29 de enero, serán cruciales para establecer el tono de cara a finales del primer trimestre. Cualquier cambio en la retórica de cualquiera de los dos bancos centrales podría desencadenar una revalorización significativa del par. Por el momento, la estrategia favorece la negociación dentro de la banda de fluctuación, con oportunidades de compra cerca del soporte de 1,1600-1,1650 y presión vendedora probablemente cerca de la resistencia de 1,1750-1,1800.